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¿Cómo aplicar la metodología OKR a mi empresa?

¿Cómo aplicar la metodología OKR a mi empresa?

Seguramente hayas oído hablar de OKR, una de las metodologías más utilizadas por las empresas. Si estás aquí quizá tengas dudas acerca de su significado, características o cómo lograr aplicarlo en tu compañía. Estás en el lugar correcto, ¡te contamos!

¿Qué significa la metodología OKR?

OKR, llamado Objetives and Key Results, podemos traducirlo como objetivos y resultados clave. Esta metodología busca establecer objetivos y metas para alcanzar por las empresas. Expandiéndonos más, los OKR tienen como misión fijar objetivos personales a cada empleado que sean medibles y ligados a la visión de la compañía para conseguir resultados cuantificables.

¿Cómo fijar los objetivos de los OKR?

Antes de detenernos a elaborar los objetivos debemos preguntarnos cuál es la dirección que quiere tomar la empresa, hasta dónde quiere llegar y qué pasos tenemos que tomar para llegar hasta allí. Resueltas estas preguntas podemos empezar a definir los objetivos clave de nuestra compañía.

Los objetivos de los OKRs deben ser claros, específicos y realistas. Objetivos fijados en un periodo de tiempo que puedan ser logrados por un trabajador o conjunto de trabajadores. Debemos priorizar que estos objetivos fijen una dirección clara de a dónde se dirige la compañía para mantener así a toda la plantilla alineada remando en una misma dirección.

Estos objetivos no tienen que ser ni muy fáciles ni inalcanzables, es importante que sean ambiciosos. Si se piensa que son imposibles, no se empleará esfuerzo en lograrlo, por lo que deben ser de tal forma que los rabajadores logren alcanzar su máximo potencial.

¿Cómo fijar los resultados clave o key results?

Si únicamente fijamos los objetivos, no tendrá valor si no establecemos también cuáles son los resultados clave que nos ayuden a medirlos. Los resultados clave o key results determinan lo cerca que está la compañía de cumplir un objetivo de los definidos. Los key results actúan como indicadores intermedios que ayudan a saber si estamos yendo por buen camino para conseguir el objetivo principal.

En definitiva, al fijar los objetivos anteriormente explicados, debemos establecer por cada uno de ellos metas secundarias (key results) que ayuden a conseguir su consecución haciendo un seguimiento de este progreso.

Beneficios de los OKR

Si estás pensando en utilizar o no los OKR en tu empresa, quizá te interese saber cuáles son sus ventajas antes de emplear tiempo en su elaboración.

Enfocar a la empresa a un objetivo común

Tener marcados estos objetivos ayuda a todo el equipo a saber cuál es la situación de la empresa y alinear a todos con el diagnóstico de la compañía y qué metas se buscan alcanzar.

Saber cuál es la situación de la compañía

La metodología OKR permite tener una visión de los procesos que ya se han llevado a cabo en la empresa y qué necesidades se presentan en la actualidad y sobre las que podemos actuar. Nos ayudará también a plantear nuevos experimentos para mejorar métricas.

Fácil revisión de los objetivos

Los objetivos y sus respectivos key results son cuantificables, esto logra que podamos actuar en consecuencia según estemos obteniendo o no los resultados esperados. Así, podemos replantear las acciones necesarias para lograr nuestra meta tomando decisiones precisas. Esto aumenta la capacidad de la empresa de adaptarse a los cambios.

Aumento de la motivación y productividad

Al trabajador o conjunto de empleados, tener unos objetivos establecidos les puede ayudar a intentar dar su máximo potencial para conseguirlos y aumentar con ello su motivación y desempeño laboral.

Refuerza el engagement

Unos objetivos y una misión de la empresa bien definida atrae a que sus empleados que comparten estos valores quieran asumir los retos, aumentando su compromiso laboral o employee engagement e inspirando a conseguir los objetivos establecidos.

 

 

Sobre el autor

Tamara Vargas

Periodista Digital aficionada al mundo de la tecnología y de la comunicación.