Las claves para abordar el desarrollo del talento

Las claves para abordar el desarrollo del talento

Una de las políticas que más están adaptando las empresas es apostar por el desarrollo del talento. Esta parece la opción más inteligente si buscamos el máximo potencial de nuestros empleados, su crecimiento dentro de la empresa y evitar la fuga de personal. Si quieres saber cómo ponerla en práctica y por qué es la mejor opción frente a otras posibilidades, ¡continúa leyendo!

Qué es el desarrollo del talento

Al hablar de desarrollo del talento nos referimos a la transformación del empleado en la que adquiere nuevos conocimientos y habilidades que poder poner en práctica en la empresa. Esto permite al trabajador realizar sus tareas laborales de manera más efectiva y llevar a cabo otras funciones nuevas.

El desarrollo del talento implica adoptar medidas desde el primer momento de la contratación y que abarquen durante todo el viaje de nuestro empleado en la empresa. Así el trabajador se sentirá siempre estimulado, estará en constante aprendizaje y podrá abordar nuevas tareas y retos.

¿Cuáles son los talentos que más se suelen desarrollar?

Las empresas aprecian más determinados talentos en sus empleados ya que aportan un valor extra a cada trabajador. Por lo tanto, buscan desarrollar en mayor medida estos talentos:

  • Talento técnico: formar a los empleados para el uso de herramientas, softwares u otra tecnología que ayude a la empresa y al propio empleado a optimizar los procesos y establecer soluciones.
  • Talento imaginativo: aportar soluciones novedosas y nuevos puntos de vista es un valor diferencial que podemos potenciar apoyando la innovación de nuestros empleados.
  • El talento comercial: apostar por desarrollar la facilidad del empleado para comunicarse de forma que convenza y persuada a los clientes.
  • Talento directivo y para el liderazgo: refiriéndonos a la capacidad de tomar decisiones estratégicas y gestionar equipos motivando al personal.

Qué tener en cuenta para la estrategia del desarrollo del talento

Para comenzar con el desarrollo del talento en nuestra empresa, debemos tener en cuenta que la estrategia que llevemos a cabo sirva realmente para ayudar a los trabajadores a descubrir y conseguir su máximo potencial. No podemos tomarlo como un bien único para la empresa, porque perderemos el foco de que lo más importante son nuestros empleados.

Debemos saber qué áreas de oportunidad potenciar en los empleados. Es un error pensar que cualquier trabajador puede desarrollar determinados talentos si realmente se esfuerza. Por ello es importante que la empresa sepa cuáles son las fortalezas de sus empleados. De esta forma potenciará lo mejor de cada uno de ellos hará y que estos se sientan realizados y valorados en la compañía.

Pon en marcha el desarrollo del talento en tu compañía

Si un empleado cualificado no ve que en su empresa tenga opción de avanzar, probablemente se marche a realizar su carrera profesional a otro lado en búsqueda de nuevas oportunidades. En vez de invertir todos los esfuerzos en atraer a nuevos talentos a nuestra empresa, ¿por qué no desarrollar el talento de nuestros equipos?

El punto del que partimos es priorizar a los profesionales que ya tenemos en nuestra plantilla frente al talento externo. Al fin y al cabo, nuestros propios empleados tienen, entre otras muchas cosas, un factor que no podremos encontrar por más que busquemos: la experiencia.

Si realizamos un plan de desarrollo de talento interno, esto beneficiará tanto a la empresa como a los propios trabajadores. Por un lado, logramos retener el talento de nuestra empresa y optimizar los costes de contratación y onboarding, teniendo trabajadores más formados, con mayores habilidades y más efectivos en su trabajo. Mientras que por el otro, mejoramos el potencial y las habilidades de nuestros empleados, los cuales sentirán que verdaderamente aportan valor a la compañía y están valorados dentro de ella, reforzando su engagement laboral.

Sobre el autor

Tamara Vargas

Periodista Digital aficionada al mundo de la tecnología y de la comunicación.

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