Qué es el PIF o Permiso Individual de Formación

Qué es el PIF o Permiso Individual de Formación

Ofrecer planes de formación a los empleados son una de las acciones que más empresas se suman a realizar para fomentar su desarrollo y mejorar su experiencia en la empresa. Pero esos planes no siempre se adaptan a las necesidades y situaciones de los trabajadores. Por eso existe el Permiso Individual de Formación (PIF) donde los empleados pueden elegir formaciones oficiales que se adapten a ellos para formarse mientras siguen cobrando su sueldo. Te contamos qué es el PIF, cuáles son los beneficios para la empresa y qué pasos hay que seguir para solicitarlo.

¿Qué es el PIF?

Las siglas PIF corresponden al Permiso Individual de Formación, un permiso remunerado que concede la empresa para que el empleado pueda formarse recibiendo una acreditación oficial. En el PIF, el trabador puede tener hasta 200 horas laborales de formación por cada año natural.

Este permiso remunerado se realiza para que el empleado pueda compaginar su formación con el trabajo. Así, la empresa puede autorizar la realización de una titulación oficial y que el empleado pueda ausentarse durante las horas que se acuerden para recibir las clases.

Estos cursos no necesariamente tienen que tener relación con la actividad profesional de la empresa, pero deben mejorar las habilidades y conocimientos del empleado. Al fin y al cabo, el objetivo de realizar estas formaciones es mejorar el desarrollo profesional de los empleados y contribuir a su crecimiento personal y profesional.

¿Qué empleados pueden solicitar un Permiso Individual de Formación?

Cualquier empleado que pertenezca a una empresa o entidad pública puede solicitar el PIF siempre que esté cotizando en la Seguridad Social bajo el concepto de formación profesional. Los trabajadores autónomos están excluidos de este permiso. Tampoco podrán realizarlo los funcionarios de Administraciones Públicas que tienen un acuerdo propio de formación.

El trabajador puede solicitarlo desde que empieza a trabajar en la empresa, aunque la compañía puede rechazar esta formación alegando motivos de organización o producción. Aunque el trabajador solicite el permiso, la empresa podría rechazarlo, siendo necesaria su autorización para realizarlo.

Pueden solicitarlo los empleados de cualquier turno u horario e independientemente de la jornada de trabajo que ocupen, todos tienen el mismo derecho. El PIF tampoco distingue entre tipos de contratos, por lo tanto, podría realizarlo un trabajador con un contrato temporal que tenga una jornada parcial. Hay que tener en cuenta que el número de horas por día no puede ser superior a 8 horas.

Para la empresa: beneficios del PIF

A través de la Seguridad Social, las compañías pueden beneficiarse del importe del sueldo del empleado correspondiente al número de horas que este falte para recibir la formación. Por lo tanto, la empresa recibirá el importe de las horas que el trabajador esté tomando sus clases para no perjudicarla económicamente.

Para poder suplir las tareas que el trabajador no va a realizar durante el tiempo que dure la formación, la empresa puede contratar a otro empleado para ello. De esta forma, no afectaría tampoco a la productividad de la empresa.

Otra de las ventajas de sumarse al Permiso Individual de Formación es que las empresas que lo realizan aumentan un 5% su crédito anual para la formación de trabajadores.

Por último, y no menos importante, llevar a cabo estas formaciones mejora la satisfacción del empleado, su motivación y su fidelidad hacia la empresa. Los trabajadores adquieren nuevas habilidades que poder poner en práctica en la empresa y su experiencia dentro de la misma será mejor, reduciéndose también la tasa de rotación de personal.

Para el trabajador: beneficios del PIF

Los empleados que decidan solicitar el PIF podrán formarse durante 200 horas al año como máximo sin ningún problema económico ni profesional. Cobrará su nómina de forma íntegra y no tendrán que recuperar las horas de trabajo que dure la formación. Recibirán así un título oficial que se sumará a sus logros, adquiriendo nuevas habilidades y conocimientos. Nada mejor que seguir formándose y aumentar la motivación laboral para no sentirse atascado en su puesto.

¿Qué requisitos tiene que tener la formación del PIF?

Antes de solicitarlo, el empleado debe tener en cuenta que la titulación que busca en esta formación se trata de una acreditación oficial. Puede ser un grado, un título de formación profesional (FP) o tratarse de certificados de profesionalidad. Esta formación no puede estar incluida dentro de la oferta formativa inicial que ofrece la empresa.

El PIF debe realizarse de forma presencial total o parcialmente. Si no es necesario acudir diariamente y puede realizarse a distancia, sí se debe concertar tutorías presenciales o las prácticas o clases de apoyo necesarias. Las titulaciones oficiales se podrán cursar en entidades tanto públicas como privadas, asegurándonos de que se tratan de centros homologados.

¿Cómo solicitar un PIF y cuáles son sus requisitos?

Ahora que conocemos todo lo que puede aportar este permiso mediante sus formaciones es hora de saber cómo solicitarlo. El trabajador que quiera pedirlo debe rellenar el modelo normalizado para la solicitud de la formación que desee matricularse y presentar este documento a la empresa. Puedes solicitar el permiso rellenando esta plantilla.

Tras mandar el empleado la solicitud a la empresa esta debe contestar por escrito ya sea denegando o confirmando el PIF. La empresa solo puede rechazar la formación por motivos de organización o de producción.

Requisitos para el proceso del Permiso Individual de Formación

Para solicitar el PIF la empresa debe cumplir con ciertos requisitos:

  • Estar al corriente de pago en la Agencia Tributaria y la Seguridad Social.
  • Informar a la Representación Legal de los Trabajadores.
  • Emitir el consentimiento para que el empleado se pueda ausentar en sus horas de formación.
  • Conservar la documentación requerida durante al menos 5 años.

Por lo tanto, la empresa debe comunicar a la Representación Legal de los Trabajadores el comienzo y posterior finalización del PIF aportando estos datos:

  • Qué formación va a realizarse
  • La titulación oficial que obtendrá el trabajador con esta formación.
  • El número de horas necesarias para realizarlo (máximo 200 horas) y cómo se distribuirán a lo largo del año.
  • Qué coste tendrá esta formación.
  • Cuál es el importe que podría bonificarse la compañía.

Para almacenar los documentos corporativos que se genere con el Permiso Individual de Formación la empresa puede almacenarlo de forma segura en la nube mediante un gestor documental. Así no habrá pérdidas de información y podrá acceder en cualquier momento a la solicitud, las notas, los contratos y justificante de pago.

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Sobre el autor

Tamara Vargas

Periodista Digital aficionada al mundo de la tecnología y de la comunicación.

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