Seleccionar página

Significado del PDI o Plan de desarrollo individual

Significado del PDI o Plan de desarrollo individual

¿Conoces el significado del PDI? El Plan de Desarrollo Individual (PDI) es una herramienta clave para el crecimiento y desarrollo de los empleados de una empresa. Es un proceso sistemático que ayuda a los empleados a identificar sus habilidades, conocimientos y competencias. Así, busca establecer objetivos y metas para mejorar su desempeño en el trabajo.

¿Qué significado tiene el PDI?

El Plan de Desarrollo Individual (PDI) es una herramienta que se utiliza para planificar y gestionar el desarrollo profesional de los empleados. Es un proceso en el que el empleado y su superior trabajan juntos para identificar las habilidades y competencias necesarias. Y así, con ello, mejorar el desempeño en el trabajo y alcanzar los objetivos de la empresa. El PDI se basa en la idea de que el aprendizaje y el desarrollo continuo son esenciales para el crecimiento personal y profesional de los empleados.

En España, el PDI es una herramienta de gestión de recursos humanos muy valorada y se encuentra respaldada por la legislación laboral. El Estatuto de los Trabajadores, en su artículo 23, establece que los trabajadores tienen derecho a una formación adecuada y continua en el desempeño de su trabajo.

¿Cuál es el objetivo del PDI?

El objetivo del PDI es ayudar a los empleados a identificar sus habilidades y conocimientos actuales, establecer objetivos y metas para mejorar su desempeño en el trabajo y desarrollar nuevas habilidades y competencias. El PDI también es una herramienta para mejorar la retención de los empleados, ya que demuestra que la empresa está comprometida con el desarrollo y crecimiento profesional de sus empleados.

 

¿Qué beneficios tiene el PDI para la empresa?

El Plan de Desarrollo Individual es esencial para el progreso de cualquier empresa, ya que actúa como un mapa que impulsa el crecimiento del negocio a través del desarrollo personal de cada empleado. Los beneficios del PDI son múltiples y significativos, pudiendo agruparse en cuatro apartados clave:

  1. Identificación y retención de talentos: El PDI destaca los profesionales con alto potencial, crucial para el éxito empresarial, y promueve la retención de talentos al valorar sus necesidades y preferencias individuales. Esta estrategia reduce la rotación laboral, una consecuencia común de la falta de oportunidades de crecimiento.
  2. Alineación de objetivos y mejora de la eficacia: Asegura que el desarrollo individual de los empleados esté en consonancia con los objetivos de la empresa, mejorando su eficacia y rendimiento general. Al mismo tiempo, reduce el estrés y la tensión laboral, ya que los empleados cuentan con un plan claro para su crecimiento.
  3. Optimización de la inversión y reducción de costos: Permite una inversión más eficiente en formación y desarrollo, identificando con precisión las habilidades requeridas. Además, al fomentar la lealtad del empleado, reduce los costos asociados con la contratación y capacitación de nuevos empleados.
  4. Fomento de la lealtad y preservación del conocimiento: Al ofrecer oportunidades de desarrollo, ayuda a mantener a los empleados talentosos y motivados a largo plazo, conservando así el conocimiento y la experiencia dentro de la empresa.

Para maximizar estos beneficios, es crucial implementar un PDI claro, sencillo y realista, con metas, estrategias viables y plazos bien definidos.

Pasos para desarrollarlo en la empresa

Desarrollar un PDI en la empresa requiere de un proceso estructurado y bien definido.

PasoDescripción
Definir objetivosIdentificar metas claras y alcanzables que se alineen con los objetivos de la empresa y el desarrollo personal del empleado.
Análisis de fortalezas y debilidadesEvaluar las habilidades, competencias y áreas de mejora del empleado para enfocar el plan de desarrollo.
Establecer acciones específicasDesglosar los objetivos en tareas y actividades concretas que promuevan el logro de las metas establecidas.
Programar revisiones y seguimientoEstablecer revisiones periódicas para monitorear el progreso y realizar ajustes según sea necesario.
Ajustar y actualizar el planModificar el plan en función de los resultados obtenidos y los cambios en los objetivos de la empresa o las necesidades del empleado.

Identificar las habilidades y competencias

El primer paso es identificar las habilidades y competencias necesarias para el trabajo. Esto se puede hacer a través de una evaluación de las tareas y responsabilidades de cada puesto de trabajo y de las habilidades requeridas para desempeñarlas con éxito. También deberemos evaluar cuáles son las fortalezas y debilidades de nuestros empleados para así conocer en qué áreas enfocar el plan de desarrollo.

¿Sabes cuáles son las habilidades laborales que más buscan las empresas?

Elaborar los objetivos y acciones adecuadamente

El siguiente paso es establecer objetivos de desarrollo personal y profesional para cada empleado. Estos objetivos deben estar alineados con los objetivos generales de la empresa y deben ser específicos, medibles, alcanzables, relevantes y oportunos. Esto se le conoce como los objetivos SMART.

Cada objetivo debemos segmentarlo en acciones más pequeñas, haciendo estas metas más accesibles y sencillas de lograr. Luego, se monitorea cada uno de estos pequeños logros, evaluando el avance obtenido.

La finalidad es identificar los objetivos a alcanzar, tanto por parte del líder como del colaborador, enfatizando en qué fortalezas pueden maximizarse y aplicarse eficientemente en dicho plan de acción. Es crucial recordar que los objetivos deben ser realistas y estar en sintonía con los objetivos de la empresa. Esto implica integrar aspectos de los planes de acción con las expectativas propias de cada rol y de la organización en su conjunto.

Crear el plan de formación

Una vez que se han establecido los objetivos, el siguiente paso es crear un plan de formación y desarrollo para alcanzar esos objetivos. Este plan debe incluir actividades de formación y desarrollo, como cursos de capacitación, talleres, mentorías, coaching, entre otros. Es importante tener en cuenta las necesidades y preferencias de cada empleado al diseñar el plan de desarrollo. De esta forma se sentirán motivados y comprometidos con el proceso.

Actualizar el PDI según las necesidades

Es fundamental que, sabiendo bien el significado del PDI y todo lo que implica, el plan de desarrollo sea flexible y pueda ser adaptado a medida que cambian las necesidades y objetivos del empleado y de la empresa. El plan debe ser revisado y actualizado regularmente, y debe haber una comunicación abierta y transparente entre el empleado y su supervisor para asegurarse de que el plan esté funcionando y para realizar ajustes si es necesario.

 

 

 

Sobre el autor

Tamara Vargas

Periodista Digital aficionada al mundo de la tecnología y de la comunicación.