Tipos de liderazgo que pueden existir en una empresa

Tipos de liderazgo que pueden existir en una empresa

El liderazgo de una empresa es clave para guiar a toda la plantilla hacia un mismo objetivo. Si contamos con un buen líder en nuestra empresa este sabrá de qué forma analizar y cómo aprovechar las habilidades de cada uno de los trabajadores que forman la plantilla. En un contexto donde la sociedad y las organizaciones permanecen en constante cambio, el modelo de liderazgo que exista en nuestra entidad será fundamental para el triunfo y devenir de la misma. Podemos decir que existen tantos tipos de liderazgo como modelos de líder.

Sin embargo, no todas las compañías le dan la importancia que merece a los líderes y al estilo de liderazgo que conviene en un momento determinado para su empresa. Por ello, adentrándonos en las características más específicas de cada líder, vamos a analizar los principales tipos de liderazgo que podemos encontrar hoy en día.

El líder, más allá de la figura de un jefe

Antes de comenzar con los tipos de liderazgo debemos tener en cuenta que estos van más allá de la gestión autoritaria de la figura tradicional de un jefe.

Muchas veces se ha empleado el término líder como sinónimo de jefe, pero no son lo mismo. El líder es capaz de influir en los empleados para que estos den lo mejor de sí mismos y puedan lograr sus objetivos.

Mientras tanto, un jefe es aquel que utiliza su poder para mandar de forma autoritaria imponiendo sus ideas, lejos de influir y motivar a los demás.

Los estilos de liderazgo que veremos a continuación se basa cada uno de ellos en tres puntos clave característicos de cualquier tipo de líder: tener presente la estructura organizacional de la compañía, fomentar el trabajo en equipo y potenciar la motivación de la plantilla.

Tipos de liderazgo empresarial

Solo podremos saber qué tipo estilo de liderazgo le vendrá mejor a nuestra empresa si conocemos las diferencias existentes entre ellos. Te traemos aquí cinco tipos de liderazgo donde ponemos especial interés en las consecuencias que tendrá para la plantilla el hecho de implementarlo en nuestra empresa.

¡Toma nota! Cada uno de ellos cuenta con unas funciones y características únicas que deberán adaptarse a la propia empresa.

Liderazgo transformacional: adaptado a las circunstancias

En un contexto donde la sociedad y las empresas están en constante cambio, el liderazgo transformacional puede adaptarse mejor a las compañías más dinámicas. Este tipo de liderazgo ha sido clave durante la crisis del coronavirus debido al entorno de incertidumbre y constante cambio para las empresas.

Busca fomentar el cambio, cuando es necesario, y la creatividad con la que actúa la compañía. El compromiso y la motivación de los propios trabajadores de la compañía será clave para que ellos mismos quieran de forma voluntaria que el líder les guíe en el proceso.

El liderazgo transformacional requiere la existencia de un líder con una visión, personalidad y nivel de iniciativa más fuertes que el resto. Recalcando que este tipo de líder debe poseer la capacidad de promover el cambio en las organizaciones y conseguir de forma natural que los empleados se sumen….., quieran actualizarse y se dejen guiar en el proceso.

Liderazgo autocrítico: toma de decisiones unilateral

En empresas donde se requiere tomar decisiones de forma inmediata, emplear un liderazgo autocrítico asegura tomarlas a tiempo.

El liderazgo autocrítico lo lleva a cabo la figura de un líder que toma decisiones sin contar con el resto del equipo. Esta característica puede ser considerada para muchas empresas un punto muy negativo que dé lugar a conflictos en la empresa. Al fin y al cabo, este estilo de liderazgo es el más parecido a la figura del jefe convencional.

Para otras compañías, en cambio, puede ser la característica que anden buscando: una figura que tome las decisiones a tiempo sin emplear tiempo en comunicarse con cada responsable. Actuar con responsabilidad, coherencia y asumir las consecuencias es esencial para este liderazgo.

Liderazgo transaccional: premios e incentivos

Un estilo de liderazgo bastante distinto al resto ya que está basado en otorgar recompensas e incentivos a los empleados. Esto sucede cuando los trabajadores logran ciertos objetivos, el líder los premia con beneficios y ventajas.

Un método de intercambio entre líderes y subordinados donde los logros recibidos sirven para seguir motivando a los empleados en mejorar. Mientras que el líder y la empresa ven cómo se logran las metas y se cumplen con las tareas fijadas, los trabajadores se benefician en forma de mayores ingresos u otros beneficios empresariales.

Liderazgo carismático: positividad e inspiración

Ser un líder por naturaleza es lo que requiere este tipo de liderazgo tan conocido. Es aquel líder con infinito carisma que desprende positividad y es una fuente de inspiración para el resto del equipo. Ideal para aquellas plantillas que necesiten un plus de motivación para rendir y aumentar la productividad. Si los empleados están encantados con su líder, esto ayudará también a reforzar el employer branding de la empresa.

Liderazgo Laissez-faire

Este tipo de liderazgo, como indica su traducción, se basa en dejar a los empleados que realizar sus tareas. El líder laissez-faire confía en que los empleados sepan qué hacer y no es propenso a dar demasiadas instrucciones ni dirigir al equipo. Puede ser indicado en aquellas empresas en las que sus trabajadores cuenten con experiencia, gran autonomía y responsabilidad. Este tipo de liderazgo hará que se sientan más libres, con mayor posibilidad de actuación y creatividad al tener menos supervisión. El líder únicamente intervendrá cuando sea estrictamente necesario por alguna urgencia o contratiempo.

¿Cuál de los tipos de liderazgo encaja más en mi empresa?

Una vez conocidos los distintos tipos de liderazgos más populares, es normal que nos venga a la cabeza la pregunta de cuál realmente es el mejor para nuestra compañía.

Es cierto que hay infinitas opciones de liderazgo donde podemos fusionar diferentes tipos y adaptarlos a  nuestra empresa. Así como hay miles de opciones para dirigir a los equipos de trabajo.

Cada tipo de liderazgo y líder posee sus propias ventajas e inconvenientes. Esto deberemos valorarlo en función de lo que nos interese reforzar en la empresa. Y, a su vez, pensar si esos inconvenientes son compensados con los puntos fuertes dadas las características de la entidad.

Por lo tanto, conociendo bien nuestra compañía sabremos cuál es el tipo de liderazgo que más encaja con ella.

El estilo de liderazgo puede evolucionar

Las empresas buscan constantemente cómo lograr una mayor efectividad en la gestión de personas y mejorar los resultados de sus equipos, todo ello acorde a un buen clima laboral entre todos los miembros de la compañía. Una de estas mejoras puede basarse en un cambio en el estilo de liderazgo.

El tipo de liderazgo que adoptemos ahora puede no ser el más beneficioso en un futuro. Debido a ello es esencial adaptar el tipo de liderazgo al momento actual de nuestra empresa.

Al optar por un tipo de líder no intentes pensar en un futuro. Evalúa la situación en la que se encuentra la compañía en este momento, qué carencias tiene y qué se necesita para darle un empujón extra a la plantilla.

 

Sobre el autor

Tamara Vargas

Periodista Digital aficionada al mundo de la tecnología y de la comunicación.

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